El Palacio de la Aljafería es uno de los lugares más importantes que ver en Zaragoza. Un edificio único que resume siglos de historia en un solo espacio: aquí convivieron reyes musulmanes, monarcas cristianos y los Reyes Católicos.
Hoy es uno de los mejores ejemplos de arquitectura islámica en España. También es un símbolo clave del patrimonio histórico de Zaragoza.
En este post te explico cómo visitar el Palacio de la Aljafería y algunos detalles clave del mismo.
Horarios
- Lunes a domingo de 10 a 18h, excepto desde el 1 de noviembre hasta el 31 de marzo que cerrará los domingos a las 14.
- Visitas guiadas (solo en español): a las 10:30, 11:30, 12:30, 13:30, 15 y 16h.
Cerrado el 25 de diciembre y el 1 de enero.
Precios
- General: 7€.
- Reducida: 2€, para jubilados, estudiantes y titulares de carnet joven.
- Gratuita: menores de 12 años, demandantes de empleo, discapacidad igual o superior al 33%, anfitriones faminilias numerosas y monoparentales.
- Usuarios de bus turístico: 4€.
- Guiada: 9€.
- Guiada especial (rincones que no suelen enseñarse): 12€.
El Palacio de la Aljafería será gratuito para todos los visitantes el primer domingo y el primer lunes de cada mes.
Puedes reservar online tu entrada aquí. Mi recomendación es que elijas, si te es posible, el horario con visita guiada. También te recomiendo no llegar justo de tiempo, porque en algunos días y a algunas horas más solicitadas se forman colas en las taquillas.

Breve historia del Palacio de la Aljafería
Su construcción como lugar de recreo se relaciona con el rey de la taifa de Saraqusta, Abu Yafar Ahmad ibn Sulayman, que reinó del 1046 al 1082. La construcción más antigua es la Torre del Trovador, que tuvo un uso defensivo, y data del siglo IX cuando gobernaba Muhammad Alanqar.
Pasó la Aljafería a ser la residencia de los reyes cristianos tras la conquista de Zaragoza por Alfonso I El Batallador en el año 1118.
Durante el reinado de Pedro IV, la Aljaferia era el núcleo político de la ciudad. En esta época se acometieron varias obras, construyéndose el palacio mudéjar que lleva el nombre del rey y dos capillas, la de San Martín y de San Jorge.
En la época de gobierno de los Reyes Católicos, el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición se instaló en el Palacio de la Aljafería. Lo hizo en 1486, donde estaría hasta 1706. Durante esta época se usaban la Torre del Trovador como cárcel. Además los Reyes Católicos deciden en 1488 construir una segun planta sobre el palacio musulmán, como símbolo de que estaban por encima de Al-Andalus.
En 1591 hay un levantamiento en Zaragoza, esto hace que Felipe II, monarca en la época, se plantee fortificar el Palacio al año siguiente. Esta nueva ampliación perdura hasta nuestros días, que aún podemos ver el foso.
En los siguientes siglos, el uso que se le da al recinto es de cuartel de tropas, construyéndose zonas carcelarias y de almacenaje.
Es en 1862 que la Aljafería pasa a ser propiedad del Ministerio de Guerra que causa destrozos en el patrimonio histórico debido a diferentes proyectos de remodelación del recinto. En 1866 se ordena el traslado de parte de los restos artístico del palacio musulmán al Museo de Zaragoza y al Museo Arqueológico nacional, pues peligraban y querían conservarse.
En el siglo XX el Palacio de la Aljafería es declarado Monumento Nacional de Interés Histórico-Artístico en 1931. En 1980 es adquirido por el Ayuntamiento de Zaragoza, con el compromiso de restaurarlo y crear en sus aledaños un parque público. Se decide también en esta década que la Aljafería sea la nueva sede de las Cortes de Aragón, que se materializa como hecho en 1987. En 1994 se cede a las Cortes el dominio pleno del edificio y del entorno.
En 2001 el Palacio de la Aljafería es declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO, por ser considerado uno de los mayores exponentes del arte mudéjar aragonés.


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