Mérida, es un tesoro de historia y arqueología que hay que explorar si se visita Extremadura. La entrada del Conjunto Histórico-Arqueológico te ofrece la oportunidad de visitar todos sus recintos monumentales y centros de interpretación gestionados por el Consorcio. En este artículo, te cuento todo lo que incluye, ya que me parece una opción perfecta y económica para visitar lo máximo posible.
Precios
- General: 17€.
- Reducida (jóvenes de 13 a 17 años, titulares del carnet joven, estudiantes hasta 25 años, mayores de 65 años o jubilados, personas discapacitadas y miembros de familiar numerosas): 8€.
- Gratuita: menores hasta 12 años, socios mecenas, investigadores y residentes en Mérida.
Puedes adquirir tus entradas online si lo prefieres en este enlace, pero se puede adquirir en cualquiera de los monumentos en el acto.
Qué ver con la entrada al Conjunto Histórico-Arqueológico
Teatro Romano
El Teatro de Augusta Emerita fue construido entre los años 16 y 15 a.C. con el apoyo de Agripa, yerno del emperador Augusto, coincidiendo con la designación de la ciudad como capital de la provincia de Lusitania. Situado en parte sobre una colina para reducir costos, el teatro fue hecho de concreto cubierto con bloques de piedra. Este teatro podía albergar a unos seis mil espectadores distribuidos en tres niveles de gradas según su estatus social.
Antes de las excavaciones de 1910, solo la deteriorada grada superior, conocida como summa cavea, era visible. La cavea ima fue modificada en tiempos de Trajano, añadiendo un espacio sagrado rodeado por una baranda de mármol. Los magistrados y sacerdotes se sentaban en gradas más anchas y bajas frente a la cavea ima.
El área semicircular para el coro, la orchestra, tenía un piso de mármol. Detrás de la orchestra estaba el muro del proscenio y la escena, originalmente de madera. La escena estaba cerrada por un muro de 30 metros de alto, el frons scaenae, decorado con columnas y estatuas. Detrás del frons scaenae había un jardín porticado con estatuas de la familia imperial y un espacio sagrado con un altar en honor a Augusto.

Anfiteatro Romano
El Anfiteatro, construido en el año 8 a.C., fue un lugar para espectáculos populares como juegos de gladiadores y cacerías de fieras. Con capacidad para entre quince y dieciséis mil espectadores, utilizaba escenarios artificiales sobre plataformas de madera que simulaban bosques, selvas o desiertos. Construido con piedra local y ladrillos, parte de sus gradas se apoyaban en estructuras de tierra compactada para reducir costos. Conserva bien la cavea ima y parte de la cavea media, con entradas monumentales y tribunas para magistrados y patrocinadores. La arena tenía un foso para dispositivos y pilares de madera necesarios para los espectáculos.

Alcazaba Árabe
La Alcazaba de Mérida, construida en el año 835 durante la época musulmana por el emir Abderramán II y diseñada por el arquitecto Abd Allah, se inspiró en modelos bizantinos. Funcionaba como centro administrativo omeya, residencia del gobernador local y controlaba el acceso a la ciudad desde el puente romano sobre el río Guadiana. También servía como refugio durante conflictos locales y base militar para incursiones hacia los reinos cristianos del norte. Rodeada por un foso, la muralla cuenta con 25 torres macizas y torres albarranas añadidas posteriormente por la Orden de Santiago. Destaca un aljibe único de arquitectura romana y visigoda, sobre el cual se construyó una mezquita luego convertida en iglesia.


Circo Romano
El Circo Romano de Mérida es uno de los mejor conservados del Imperio Romano, con dimensiones impresionantes de 403 metros de largo por 96,5 metros de ancho, capaz de albergar hasta treinta mil espectadores. Construido durante la dinastía Julio-Claudia y ampliado en el siglo IV d.C., se ubicó fuera de las murallas de la ciudad, cerca del camino a Toledo y Córdoba. Su forma rectangular incluye un extremo sudoriental semicircular (porta pompae) y un extremo noroccidental con esquinas redondeadas donde estaban los carceres para los carros. La estructura incluía gradas a lo largo de los lados, un podio separando las gradas de la arena, y una spina central elevada decorada con obeliscos y estatuas colosales.
Conjunto Arqueológico de Morería
El barrio de Morerías en Mérida, que ocupaba inicialmente 12,000 m², es ahora uno de los principales yacimientos arqueológicos urbanos de la península. Destaca por albergar el tramo de muralla romana más extenso descubierto hasta la fecha, con una altura de hasta ocho metros y casi tres metros de ancho, mostrando refuerzos de épocas tardías. Se observan también restos de destrucción causada por el Califato durante las revueltas, con tramos demolidos hasta los cimientos.
Morerías ofrece una visión detallada de la evolución urbana de Mérida desde el siglo I hasta la época visigoda, con calzadas porticadas, viviendas y manzanas modificadas a lo largo del tiempo. La Casa de «Los Mármoles», un destacado ejemplo de la opulencia en el siglo III, incluía una piscina construida sobre una calzada invadida. Sus habitaciones se organizaban alrededor de un patio decorado con ajedrezado de pizarra y mármol, árboles ornamentales, un pozo visible, y un cenador porticado con fuente, todo revestido de mármol.

Cripta de Santa Eulalia
Eulalia fue una niña de Mérida martirizada entre el 303 y 305 d.C. por orden del emperador Diocleciano. Poetas como Prudencio y el obispo Hidacio la elogiaron en sus escritos. En el siglo VI, Gregorio de Tours describió su tumba, y en el siglo VII, el diácono Paulo escribió sobre la devoción a Eulalia en «Vidas y Milagros de los Santos Padres de Mérida». Excavaciones confirmaron muchas de las descripciones de Paulo.
El sitio de la basílica tuvo mansiones suburbanas antes de convertirse en cementerio cristiano a finales del siglo III. La basílica atrajo entierros cercanos hasta el siglo XIX, lo que explica el desorden en la cripta. En el siglo IX, los árabes construyeron instalaciones agrícolas allí, demostrando que la basílica estaba en ruinas. Sin embargo, parte de la iglesia del siglo XIII es visigoda.
El lugar contiene sepulturas de diversas épocas, incluidos mausoleos tardoromanos, sepulcros visigodos y criptas de obispos. Junto a la basílica, está «El Humilladero», un monumento que simboliza el lugar del martirio de Eulalia.
En el atrio de la Basílica de Santa Eulalia, está «El Hornito», un oratorio con piezas de mármol de un templo romano dedicado a Marte. Una inscripción menciona que Vetilla, esposa de Páculo, costeó el templo, cuya decoración muestra trofeos de guerra de la segunda mitad del siglo II d.C.


Casa del Mitreo
Esta vivienda, construida a finales del siglo I y principios del II d.C. fuera de las murallas de Mérida, muestra que sus dueños eran personas influyentes. La casa tiene tres patios. El primer patio, un atrio con un estanque, estaba rodeado de habitaciones decoradas con pinturas y mosaicos, como el del Cosmos.
Desde el atrio se llega a un peristilo con estanque y más habitaciones. Un pasillo con parterres y hórreos conduce a un gran peristilo ajardinado con un canal y un aljibe. Al sur, hay una estancia subterránea usada para evitar el calor. Al este, hay un conjunto termal con arquerías de ladrillo para calentar las bañeras, decoradas con pinturas de motivos marinos.
Columbarios
Desde la Casa del Mitreo, un corredor flanqueado por cipreses lleva a un espacio que muestra los ritos funerarios de los emeritenses. Al fondo, hay dos pequeños edificios sin techo que albergaban las urnas de las familias Voconios y Julios. La tumba de los Voconios es cuadrada y la de los Julios, trapezoidal. Ambas tienen epígrafes y están construidas con sillares bien trabajados y sellados con mortero.
Al sur, hay dos mausoleos semisubterráneos con bóvedas de cañón, accesibles por escaleras, donde se depositaban urnas cinerarias. Este conjunto funerario es del siglo I d.C.
Casa del Anfiteatro
Esta zona arqueológica, fuera de las murallas de Augusta Emerita, incluye dos casas del siglo I d.C.: la Casa de la Torre del Agua y la Casa del Anfiteatro. Ambas estuvieron habitadas hasta el siglo III y luego se convirtió en una necrópolis en el siglo IV.
Al entrar, se ve una construcción rectangular que limpiaba el agua de la conducción hidráulica de San Lázaro. Desde allí, dos ramales llevaban agua, uno a los edificios de espectáculos y otro al centro de la ciudad.
La Casa de la Torre del Agua está en ruinas debido a un arroyo. La Casa del Anfiteatro, un gran complejo, tiene un patio porticado con jardín, pozo y fuente. Una habitación con mosaico muestra escenas de vendimia y a Venus. En el noreste están la cocina y las termas. Al sudeste hay más habitaciones, una con mosaicos de fauna marina.
Cerca del Anfiteatro están los restos del mausoleo de Cayo Julio Succesianus, del siglo II, con un dintel que representa los ríos Anas (Guadiana) y Barraecca (Albarregas).

Templo de Diana
Se trata de un Templo de Culto Imperial situado al fondo de una gran plaza, que fue parcialmente nivelada. Aún se pueden ver restos de un criptopórtico en algunas zonas. Quedan fragmentos de mármol que pavimentaban la plaza, así como los muros que la rodeaban y los dos estanques que flanqueaban el templo. Este templo probablemente fue construido durante el reinado de Augusto.
El templo tenía una planta rectangular y se alzaba sobre un alto podio de granito con molduras. Encima del podio había una columnata rodeando todo el templo, con tambores de granito que estaban estucados y pintados. En el lado sur del templo había seis columnas que sostenían el tímpano. Una escalinata, de la cual solo queda la base, daba acceso a la cella. Puede que en una exedra, que dividía la escalinata, estuviera el altar.
El templo se ha conservado en muy buen estado porque, durante siglos, sirvió como base para el palacio renacentista del Conde de los Corbos, del que aún quedan algunas partes. Hoy en día, en el antiguo palacio se ha habilitado un centro de interpretación que explica la importancia del edificio en la época romana y sus usos posteriores. El centro cuenta con paneles informativos, proyecciones, piezas originales y réplicas, que permiten conocer cómo era este templo dedicado al culto imperial.


