Monasterio de las Descalzas Reales: historia, arte y espiritualidad en Madrid

El Monasterio de las Descalzas Reales es uno de los rincones más fascinantes de Madrid. Situado en pleno centro de la ciudad, este convento de clausura ha sido testigo de la vida de monjas de sangre real, de intrigas palaciegas y de una impresionante colección de obras de arte. En este post te cuento cómo puedes visitarlo.

  • Metro: líneas 2 y 5 (Ópera).
  • Bus: líneas 3, 25, 39 y 148
  • Martes a sábado: de 10 a 14h. y de 16 a 18:30h.
  • Domingos y festivos: 10 a 15h.

Cerrado todos los lunes, el 1 y 6 de enero, Semana Santa (16, 17, 18, 19 de abril en 2025), 1 de mayo y 24, 25 y 31 de diciembre.

  • General: 9€.
  • Gratuita (menores de 5 años, desempleados, familia numerosa, personas con discapacidad): se adquiere exclusivamente en taquilla.

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El Monasterio de las Descalzas Reales sólo se puede visitar mediante visita guiada que dura aproximadamente una hora.

El origen del Monasterio de las Descalzas Reales se remonta al siglo XVI. Antes de convertirse en un convento, el edificio fue el palacio de Alonso Gutiérrez, tesorero del emperador Carlos I. En este lugar nació en 1535 la infanta Juana de Austria, hija de Carlos I y hermana de Felipe II. Se casó con Juan Manuel de Portugal, pero quedó viuda a los pocos años. Tras la muerte de su esposo, regresó a España y decidió fundar un convento en el lugar donde había nacido.

En 1559, Juana de Austria convirtió su antigua residencia en un convento de monjas franciscanas de la orden de Santa Clara. La comunidad que se estableció aquí estaba compuesta por mujeres de la nobleza y la realeza, muchas de ellas viudas o hijas de familias influyentes. A lo largo de los siglos, las monjas recibieron numerosas donaciones de obras de arte, reliquias y objetos de gran valor.

Durante los siglos XVII y XVIII, el monasterio vivió su época de mayor esplendor. Se convirtió en un centro religioso de gran prestigio y en un lugar de retiro para damas de alta alcurnia. Su importancia no solo era espiritual, sino también cultural y política.

Con la llegada del siglo XIX y la desamortización de Mendizábal, muchas propiedades eclesiásticas fueron expropiadas. Sin embargo, el Monasterio de las Descalzas Reales logró mantenerse en pie y conservar su esencia. Durante la Guerra Civil Española, sufrió algunos daños, pero su valiosa colección de arte fue protegida.

Hoy en día, el monasterio sigue en funcionamiento como convento de clausura. Sin embargo, una parte del edificio se puede visitar, permitiendo al público conocer su historia y su impresionante patrimonio artístico.

Juana de Austria (1535-1573) fue una infanta de España y archiduquesa de Austria, hija del emperador Carlos I y de Isabel de Portugal. 

Nació en Madrid y, tras la muerte de su madre cuando tenía cuatro años, quedó al cuidado de Leonor de Mascareñas. A los 17 años, en 1552, se casó por poderes en Toro con su primo hermano, el príncipe heredero de Portugal, Juan Manuel de Portugal, de 15 años. El matrimonio fue breve debido al fallecimiento de Juan Manuel en 1554 por diabetes juvenil. Juana, embarazada en ese momento, dio a luz al futuro rey Sebastián I de Portugal el 20 de enero de 1554. 

Tras enviudar, Juana regresó a España y asumió la regencia del país desde el 12 de julio de 1554 hasta 1559, durante la ausencia de su hermano Felipe II, quien se encontraba en Inglaterra tras su matrimonio con María Tudor. Durante su regencia, mostró habilidades políticas y administrativas, rodeándose de personas de confianza, muchas de ellas de origen portugués, como Ruy Gómez de Silva, futuro príncipe de Éboli. 

Profundamente religiosa, Juana apoyó a la Compañía de Jesús y, según algunas fuentes, fue la única mujer admitida en la orden de forma secreta. En 1557, fundó el convento de Nuestra Señora de la Consolación para clarisas descalzas, conocido como el convento de las Descalzas Reales, en el palacio de Madrid donde ella había nacido. También fundó el Real Colegio de San Agustín en Alcalá de Henares. Tras la vuelta de Felipe II en 1559, se retiró de la vida política para dedicarse a la vida religiosa, aunque continuó siendo un apoyo significativo en la corte. 

Juana de Austria falleció en el Monasterio de El Escorial en 1573 y fue enterrada en el convento de las Descalzas Reales de Madrid, en un sepulcro realizado por Pompeo Leoni. 

Su vida estuvo marcada por su dedicación a la familia, la política y la religión, dejando un legado significativo en la historia de España y Portugal.

El Monasterio de las Descalzas Reales es un ejemplo excepcional de la arquitectura renacentista española. Su fachada es sencilla y discreta, sin grandes ornamentaciones. Sin embargo, en su interior esconde una riqueza artística que sorprende a quienes lo visitan.

La iglesia del monasterio es uno de sus espacios más impresionantes. Fue construida en el siglo XVI y cuenta con un retablo mayor de estilo barroco. En él se pueden ver tallas y pinturas de gran valor artístico. Las capillas laterales están decoradas con frescos y esculturas que reflejan la religiosidad de la época.

Uno de los elementos más llamativos de la iglesia es la sillería del coro, tallada en madera con detalles minuciosos. Desde aquí, las monjas participaban en los oficios religiosos sin ser vistas por el público. Puede verse en horario de misa, no durante la visita.

El claustro es el corazón del monasterio. Es un espacio de tranquilidad, rodeado de columnas y con una fuente central que aporta frescura y serenidad. A lo largo de los siglos, ha sido testigo del día a día de las monjas que han vivido en el convento.

Las paredes del claustro están decoradas con pinturas al fresco, algunas de ellas realizadas por artistas de renombre. En estas obras se representan escenas religiosas y episodios de la vida de santos.

Uno de los espacios más sorprendentes del monasterio es su escalera principal. Está decorada con frescos del siglo XVII que cubren las paredes y el techo. Estas pinturas narran episodios religiosos y crean un efecto visual impresionante.

Uno de los tesoros más valiosos del monasterio es su colección de tapices flamencos. Estas piezas fueron realizadas a partir de diseños de Pedro Pablo Rubens, uno de los pintores más importantes del Barroco. Los tapices representan escenas religiosas y mitológicas, y su riqueza de detalles los convierte en auténticas joyas del arte textil.

El Monasterio de las Descalzas Reales alberga una de las colecciones de arte religioso más importantes de España. Aquí se pueden ver pinturas de maestros como Tiziano y Brueghel, esculturas de gran valor y una impresionante colección de relicarios.

Las reliquias han sido objeto de devoción durante siglos. Entre ellas se encuentran huesos de santos, fragmentos de la cruz de Cristo y otros objetos sagrados donados por monarcas y nobles.

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2 comentarios

  1. ¡Menuda joya!, estoy deseando visitarlo, en mi próxima visita a Madrid no me lo pierdo. Me ha gustado mucho el post, gracias por toda la información.

    1. Tengo pendiente otro post con la Encarnación que está prácticamente al lado y seguro que también te interesaría visitarlo.

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