Última actualización: mayo 2026.
¿Buscando qué ver en el occidente asturiano? Si pasas por Salas, hay un lugar que no te puedes saltar: el Museo Prerrománico de San Martín de Salas. Este espacio informativo y súper visual es la parada perfecta para entender el arte asturiano de la Alta Edad Media sin que te estalle la cabeza con tecnicismos. En esta guía te cuento todo sobre su colección, el edificio histórico que la alberga y cómo organizar tu visita para que aproveches al máximo tu paso por esta villa medieval.
Un enigma del siglo X y un rescate «de película»
La historia de lo que ves en el museo es, en realidad, la historia de un rompecabezas que tardó más de mil años en completarse.
Todo empieza en el año 951. En una época de líos dinásticos en el Reino de Asturias, un personaje llamado Adefonsus Confessus decidió reconstruir una iglesia que ya estaba en ruinas a un kilómetro de la villa.
¿Quién era este Alfonso? Las investigaciones apuntan a que no era un vecino cualquiera, sino Alfonso Froilaz (hijo del rey Fruela II), un príncipe que, tras ser cegado por sus primos en una lucha por el trono, se refugió en estas tierras. Esto explica por qué las piezas del museo son de una calidad tan brutal: no son arte rural, son arte hecho por los talleres de la corte real que demuestran la perfección y riqueza decorativa del siglo X.
💡 ¿Sabías que…? El nombre de Adefonsus Confessus aparece en casi todas las piezas del museo. Se cree que era un príncipe «incómodo» para la corte de la época que, tras ser cegado, buscó la paz espiritual en Salas reconstruyendo templos. Por eso la calidad de las piedras es tan alta: ¡tenía presupuesto real!
Con el paso del tiempo, esa iglesia original volvió a deteriorarse y fue rehecha casi entera en el siglo XV. Las piezas antiguas se reaprovecharon como material de relleno, empotrándolas de forma aleatoria en los nuevos muros.
Pero lo más increíble ocurrió en 1980. Durante unas obras de restauración, se decidió retirar los restos prerrománicos, pero el proceso fue un desastre: las piezas fueron arrancadas con cortafríos por obreros sin vigilancia técnica, embaladas en cajas de cartón atadas con alambres e incluso llegaron a estar depositadas temporalmente en una pocilga local. La conmoción popular en Salas fue tan fuerte que se paralizaron las obras de inmediato para salvar el tesoro.

El edificio: Un tesoro dentro de un palacio
A diferencia de lo que pueda parecer, el museo no se encuentra en la propia iglesia (que está a unos 800 metros de la villa), sino que está instalado en la Capilla del Palacio de los Valdés Salas.
El edificio fue restaurado para adaptarse como espacio museístico, conservando su carácter histórico. El exterior mantiene una imagen sencilla donde domina la piedra tradicional, mientras que el interior ofrece un recorrido expositivo claro y cómodo. La iluminación permite observar mejor los detalles de las piezas y facilita la comprensión de los paneles informativos. Además, su ubicación céntrica permite recorrerlo fácilmente a pie junto al resto del casco antiguo.
¿Qué ver en la exposición? Las piezas clave
La colección cuenta con 22 piezas numeradas que reúnen diferentes elementos arquitectónicos y decorativos, como lápidas, capiteles y piezas funerarias. Estas son las más destacadas:
- Inscripciones de Adefonsus: Incluyen la Lápida de restauración (Pieza nº 1), la Lápida de las Santas Reliquias (Pieza nº 2), que documenta la fecha exacta del año 951, y el Epitafio de Adefonsus Confesso (Pieza nº 3).
- La Cruz de Salas (Pieza nº 4): Es la pieza más icónica y una excelente muestra de la simbología religiosa de la época.
- Ventanas y arquitectura: Podrás ver varias ventanas tríforas con inscripciones (Piezas nº 6 a 9) y una ventana bífora (Pieza nº 12). También destacan las columnillas originales de la iglesia (Piezas nº 13 y 14).
- Fragmentos decorativos: El museo exhibe restos de alfices y frisos (Piezas nº 16 a 21) con motivos vegetales y geométricos típicos del arte asturiano.
⚠️ ¡Atención! No busques estas piezas originales si vas a la iglesia de San Martín original (a 800 metros). Lo que verás allí son reproducciones exactas. Las piezas auténticas —las que han sobrevivido a mil años de historia— están exclusivamente aquí, en el museo, para evitar que el viento y la lluvia las sigan desgastando.

Información práctica para la visita
Horario (Abril a Septiembre)
- Miércoles: de 11:00 a 14:00 y de 15:00 a 18:00.
- Jueves a Sábado: de 11:00 a 14:00 y de 15:00 a 19:00.
- Domingo: de 11:00 a 14:00.
Precio
Gratuito.
Duración de la visita
La visita completa suele durar unos 20 minutos, aunque si te gusta leer los paneles y observar los grabados con calma, puedes dedicarle algo más de tiempo. No suele estar masificado, lo que permite disfrutar de la experiencia con total tranquilidad.

