Cuéllar es una villa de Segovia con un marcado aire medieval. Sus calles conservan el recuerdo de nobles, comerciantes y artesanos que dieron forma a su historia. Los siglos han dejado huella en sus murallas, iglesias y palacios. Hoy es un destino tranquilo, perfecto para pasear y descubrir. En este post quiero ayudarte a conocer todo lo que Cuéllar tiene que ofrecerte.
Dónde está y cómo llegar a Cuéllar
Cuéllar se encuentra en la comarca de Tierra de Pinares (una amplia llanura rodeada de pinares, entre las provincias de Segovia y Valladolid) al norte de la provincia de Segovia, dentro de la comunidad autónoma de Castilla y León.
Su posición central facilita el acceso desde distintos puntos de la península:
- desde Madrid: por la A-1 hacia Burgos hasta la salida de Boceguillas. Desde allí continúa por la CL-602 hasta Cuéllar.
- desde Valladolid: por la autovía A-601 dirección Segovia.
- desde Segovia, también se puede tomar la A-601 hacia Valladolid.
Historia de Cuéllar
Los orígenes de Cuéllar se remontan a la Edad del Bronce y del Hierro, con asentamientos en el entorno del actual castillo. Su nombre procede del latín collis (“colina”). Tras varias destrucciones, fue repoblada definitivamente por Alfonso VI en el siglo XI. En los siglos XIII y XIV vivió su mayor esplendor, gracias al comercio de lana impulsado por Alfonso X y a la presencia de reyes como Sancho IV y María de Molina.
En el siglo XV pasó a manos de Álvaro de Luna y luego de los duques de Alburquerque, que reforzaron el castillo y las murallas. Desde el siglo XVII comenzó su decadencia, aunque en el XVIII recuperó parte de su actividad agrícola. Durante la Guerra de la Independencia sufrió saqueos, y en el XIX Espronceda escribió allí Sancho Saldaña. En el siglo XX, el castillo fue cárcel, sanatorio y, tras su restauración, centro educativo y cultural. Cuéllar mantiene hoy su carácter histórico y agrícola.
Qué ver en Cuellar
Castillo
El castillo de Cuéllar se alza en la parte alta de la villa y es su emblema más conocido. Construido en el siglo XIV sobre una fortaleza anterior, mezcla estilos gótico y renacentista. Fue ampliado por los duques de Alburquerque, que lo convirtieron en su residencia principal.
Tiene planta rectangular, torres en las esquinas y una galería renacentista en la fachada sur. En el interior destacan su patio de columnas, la capilla y las estancias nobles con techos y vigas originales.
A lo largo de los siglos fue fortaleza, residencia, prisión y cuartel. Hoy acoge un instituto, el archivo ducal y dependencias municipales. Declarado Monumento Histórico-Artístico en 1931, es uno de los castillos mejor conservados de Castilla y León y una visita imprescindible para entender la historia de Cuéllar.



Murallas
Las murallas de Cuéllar forman uno de los conjuntos defensivos más importantes de Castilla y León. Se levantaron tras la repoblación de 1085 y se ampliaron hasta el siglo XVI. Con cerca de dos kilómetros de longitud, contaban con un recinto superior fortificado y otro inferior de carácter urbano.
Aunque nacieron con fines militares, también servían para cobrar impuestos y controlar el acceso a la villa. En 1931 fueron declaradas Monumento Histórico-Artístico.
Hoy pueden recorrerse dos tramos junto al castillo: el norte, de acceso libre, y el sur, más largo y panorámico. Caminar por su adarve es revivir el pasado medieval de Cuéllar y contemplar unas vistas únicas sobre la villa y sus pinares.
Puertas
Las puertas de Cuéllar formaban parte esencial de su sistema defensivo medieval y aún conservan su valor histórico. La Puerta de las Cuevas (siglo XII) conectaba la ciudadela con el segundo recinto y mantiene restos mudéjares. La Puerta de San Martín, al este, destaca por su arco de piedra y torreones con escudos. Por otro lado, laPuerta de San Basilio, al noroeste, es la mejor conservada, con bóveda de cañón y tres arcos fajones.
La Puerta de la Judería daba acceso al antiguo barrio judío, mientras que la Puerta de Santiago, con escudo ducal y torreón, ofrecía vistas sobre la villa. Al norte, la Puerta de San Andrés muestra restos mudéjares y comunicaba con los arrabales. La Puerta del Exángel, o de San Esteban, era una de las principales entradas y aún conserva parte de su arco original. Por último, la Puerta de San Pedro, probablemente románica, cerraba el recinto sur y fue uno de los accesos más transitados hacia Segovia y Coca.


Iglesias y capillas
Las iglesias y templos de Cuéllar forman un valioso conjunto de arquitectura románica y mudéjar. La iglesia de San Martín, del siglo XII, destaca por sus tres ábsides y su torre, y hoy alberga el Centro de Interpretación del Arte Mudéjar. La de San Esteban, del siglo XIII, conserva yeserías, pinturas murales y una cabecera poligonal decorada en ladrillo. San Andrés, en el arrabal norte, mantiene su estructura original y sigue abierta al culto. San Miguel, en la plaza mayor, combina estilos gótico, mudéjar y barroco, con un gran retablo del siglo XVII.
La capilla de la Magdalena, del siglo XV, perteneció a un hospital y conserva una portada gótica. Santa María de la Cuesta, románica, ofrece vistas panorámicas de la villa. La iglesia del Salvador, del siglo XIII, destaca por su ábside mudéjar con frisos de esquinillas. De San Pedro solo quedan restos integrados en edificios posteriores. La torre de Santa Marina, de estilo mudéjar, es el único vestigio de su iglesia. La Trinidad combina portada románica y decoración de ladrillo, y fue restaurada recientemente. Santo Tomé conserva solo su ábside románico mudéjar, y el de Santiago, de ladrillo y arcos ciegos, es hoy parte del recorrido patrimonial de la villa.






Conventos
Los conventos de Cuéllar reflejan la importancia religiosa de la villa durante siglos. El de Santa Isabel, fundado en 1571 por doña Francisca de la Cueva, conserva su sobria fachada del siglo XVI. El de San Basilio, trasladado en 1606 al barrio de San Andrés, albergó la imagen de la Virgen de la Rochela y perdió su función religiosa tras la Desamortización. El convento de la Trinidad, fundado en 1554, aprovechó una antigua ermita y añadió una iglesia gótica. El de la Concepción, de 1587, destaca por su sencillez y su portada con escudos. Santa Clara, documentado desde 1244, es el más antiguo, con iglesia, fachada y claustro de estilo gótico y renacentista. El de San Francisco, junto al parque homónimo, recuerda la influencia de las órdenes franciscanas en la vida espiritual de Cuéllar.

La Judería de Cuéllar
La Judería de Cuéllar surgió a finales del siglo XIII y llegó a reunir unas sesenta familias judías en el siglo XV. Ocupaba el espacio entre las murallas de la ciudadela y la villa. Aunque no quedan restos de la sinagoga, el barrio conserva su trazado medieval y el recuerdo de la convivencia entre judíos y cristianos.
Palacios, casonas y edificios
Cuéllar conserva numerosas casas nobles y edificios históricos que reflejan su pasado señorial. Entre ellos destacan la Casa de los Rojas o Casa de las Bolas, la Casa de los Daza y las de los Velázquez, que muestran la presencia de antiguos linajes locales. El Palacio de Santa Cruz y el de Pedro I recuerdan el esplendor económico y político de la villa. También sobresalen el conjunto de las Paneras y la Casa del Duque, ligados a la gestión agraria, y el granero de Agustín Daza, testimonio de la importancia del cereal. El edificio del Estudio de Gramática, del siglo XV, refleja la relevancia educativa del lugar. El Ayuntamiento ocupa un antiguo edificio señorial, mientras que el Molino del Cubo conserva la tradición industrial y agrícola de Cuéllar.

Tenerías
Las Tenerías de Cuéllar ocupan una antigua fábrica de curtir pieles del siglo XVII. Conservan canaletas, piletas y mesas de piedra originales. Hoy funcionan como centro cultural con exposiciones, talleres y un jardín japonés, mostrando la historia del trabajo artesanal del cuero en la villa.
Archivo de la Casa Ducal de Alburquerque
El Archivo de la Casa Ducal de Alburquerque se ubica en la Torre del Homenaje del castillo de Cuéllar. Fundado en 1986, conserva documentos desde la Edad Media hasta hoy sobre el ducado y familias nobles vinculadas. Es un centro de investigación y difusión del pasado histórico de Castilla.

