Viveiro es un pueblo costero de Galicia, en el norte de España. Sus calles cuentan siglos de vida y se recorren con calma. La ría, siempre presente, marca el paisaje y el ritmo del lugar. El centro histórico reúne plazas sencillas, casas antiguas y rincones que invitan a parar un momento y admirar su arquitectura. En este post te cuento la información necesaria para que prepares tu viaje.
Dónde está y cómo llegar a Viveiro
Viveiro está en la provincia de Lugo, dentro de la comunidad autónoma de Galicia. Forma parte de la comarca de La Mariña Occidental, y es su capital.
Así puedes llegar desde distintos puntos de la península:
- Desde Madrid: por la A-6 y luego por la LU-861.
- Desde Barcelona: por la A-2 y A-6.
- Desde Portugal: por la A-3 y A-52 hasta la LU-861.
- Desde A Coruña o Santiago de Compostela: por la AG-64 y la LU-862.
Breve historia de Viveiro
Los primeros asentamientos en Viveiro datan de la Edad del Hierro. Con el paso del tiempo, los romanos también dejaron su huella en la zona. La ría facilitó el comercio por mar, convirtiendo a Viveiro en un punto estratégico desde muy temprano.
En la Edad Media, entre los siglos XII y XIII, Viveiro comenzó a crecer como villa. Algunos documentos antiguos mencionan el topónimo “Vivarii”. Durante esos siglos, su puerto se convirtió en un importante centro comercial del norte peninsular.
La villa obtuvo el título de “Muy Noble y Leal” gracias a privilegios reales. Su casco antiguo estuvo rodeado por una muralla defensiva, de la cual aún se conservan tres puertas: la de la Villa, la del Valado y la de Carlos V.
En el ámbito religioso, Viveiro cuenta con iglesias románicas como la de Santa María y San Pedro, y con el monasterio de Valdeflores. También conserva un puente medieval sobre el río Landro, que se amplió en los siglos XV, XVI y XVIII.
Durante los siglos XVIII y XIX, la fisonomía medieval de la ciudad cambió mucho. Se demolieron murallas, torreones y la mayoría de las puertas antiguas. Aun así, las tres puertas que quedan siguen siendo símbolos de su historia.
A comienzos del siglo XX, Viveiro vivió un momento de auge social y económico. Había fábricas de cerámica, talleres industriales y fábricas textiles. Incluso algunos emprendedores locales fabricaban piezas para automóviles.
En 1891, un decreto real otorgó a Viveiro el título de ciudad, reflejando su creciente importancia como centro administrativo y comercial.
Qué ver en Viveiro
Iglesias y conventos
La Iglesia de Santa María del Campo es el templo más importante de la ciudad. Es románica del siglo XII. Destacan su ábside, sus torres y el tímpano gótico de la Puerta Norte.

La Iglesia de San Francisco, del siglo XIV, está fuera de la antigua muralla. Es de estilo gótico y conserva sepulcros históricos y un claustro con restos románicos. Su ábside es uno de los más esbeltos de Galicia.

La Iglesia de San Pedro se sitúa a unos cinco kilómetros del centro. Es el monumento más antiguo del municipio. Tiene origen en el siglo IX y fue ampliada en los siglos XII y XVII.
La Capilla de la Misericordia, del siglo XVII, alberga la imagen del Ecce Homo, muy venerada por la gente del mar. Cada primer viernes de marzo se celebra aquí el día de las Tres Gracias.
El Convento de las Concepcionistas, fundado en 1601, destaca por su iglesia barroca y su gran claustro de tres pisos. Es uno de los conjuntos más llamativos del casco antiguo.

El Convento de Valdeflores, del siglo XIV, se encuentra en la zona de Xunqueira. Conserva restos románicos, altares históricos y una imagen de la Virgen de alabastro.
Plazas y edificios civiles
La Plaza Mayor es el centro de la vida en Viveiro. Aquí se encuentra la antigua Casa Consistorial, hoy biblioteca, con un reloj de sol en su fachada. Destaca la estatua de Nicomedes Pastor Díaz y el “Canto de Santiago”, que recuerda el antiguo templo.

El Colegio Insigne María Sarmiento fue fundado en el siglo XVI gracias al legado de esta dama viveirense. En su fachada se conserva el escudo de la familia y una placa del antiguo colegio de gramática.
La Casa de los Leones es un antiguo pazo urbano del siglo XVII. Su fachada tardorenacentista destaca por el escudo barroco sostenido por dos leones.
La Calexa das Monxas es una de las calles con más encanto del casco antiguo. Conserva la traza medieval y recuerda a las callejuelas estrechas de ciudades históricas como Toledo.
Puertas y restos de la muralla de Viveiro
La Puerta de Carlos V es uno de los símbolos de la ciudad. Este arco de triunfo del siglo XVI se levantó en honor al emperador. Tiene tres cuerpos con escudos, busto imperial y decoración con columnas y almenas. En su parte trasera está la imagen de San Roque. Fue declarada Monumento Histórico Artístico Nacional en 1942.

La Porta da Vila fue la entrada principal a la villa por la antigua calzada romana. Data del siglo XIII y conserva la inscripción más antigua de Viveiro, que sitúa su construcción en el año 1217. Sobre el arco se encuentra el Cristo del Amparo con la Virgen y San Juan.
La Porta do Valado es una puerta románica del siglo XIII de menor tamaño. Se cree que era un acceso secundario hacia el monte. En su entorno se conservan restos de la muralla y antiguas viviendas medievales.

El Calexón do Muro es un pasadizo muy estrecho que formaba parte del recorrido defensivo de la muralla. Hoy conecta con la calle Margarita Pardo de Cela a través de unas escaleras.
Puente de la Misericordia
El Puente de la Misericordia fue construido en el siglo XV sobre la ría, posiblemente sobre una estructura anterior de origen romano. En sus inicios tenía doce arcos, aunque hoy se conservan nueve. Es uno de los puntos más representativos de Viveiro, ya que conecta distintos barrios y ofrece buenas vistas al agua y al casco antiguo.

Patrimonio arqueológico de Viveiro
Los restos arqueológicos de A Ribeira permiten ver parte de los antiguos alfolíes, que eran los almacenes reales de sal, y de las aceñas que funcionaban en el río. Estos restos se pueden observar hoy a través de varias ventanas arqueológicas integradas en la calle.
Monte San Roque y Penedo do Galo
El Monte San Roque y el Penedo do Galo son dos de los mejores miradores de Viveiro. Se puede acceder tanto en coche como a pie. Desde lo alto se obtienen vistas amplias de la ría, el puerto y la ciudad.
En San Roque hay una capilla del siglo XVI, restaurada en el siglo XX, además de la conocida cueva del Santo. La zona cuenta también con una pequeña reserva de animales, donde se pueden ver gamos, ponis, burros, ñandúes y ovejas de Camerún. Es un lugar muy agradable para pasear y disfrutar del entorno natural.



